Kingston HyperX SSD 3K 120GB, un SSD equilibrado Kingston HyperX SSD 3K 120GB, un SSD equilibrado
4.5
El test del disco de estado sólido Kingston HyperX SSD 3K 120GB nos lleva a la conclusión de que ya no hay excusas si... Kingston HyperX SSD 3K 120GB, un SSD equilibrado

Echamos un vistazo a la serie Kingston HyperX SSD 3K, por eso de tocar todos los palos y saber cómo está el panorama actual en cuanto a almacenamiento. Porque, a la hora de mejorar el rendimiento de un ordenador, sea de sobremesa o portátil, Windows, Linux o Mac, uno de los componentes que más mejorará el comportamiento general del equipo será el disco duro. Concretamente, el disco del sistema de un modo más relevante y, los discos que no lo sean, a la hora de transferir y almacenar datos tales como música, fotos o películas.

El motivo radica en la forma de manejar datos de los discos duros magnéticos, basado en sistemas mecánicos, en vez de electrónicos. Son, literalmente, soportes analógicos en la era digital. Los discos SSD llevan tiempo en el mercado, pero solo ahora empiezan a tener precios bien por debajo de 1€ por Gigabyte, lo cual hace que podamos adquirir un disco de 256 GB o incluso 500 GB sin dejarnos el presupuesto de un procesador de gama alta o una gráfica más que solvente. En concreto, el modelo de 480 GB de esta gama Kingston HyperX 3K orientada a entusiastas cuesta unos 270€.

Los componentes de un SSD

Un disco SSD se diferencia de uno magnético en todo menos en la interfaz SATA con la que se comunica con el chipset. Los datos se almacenan en chips de memoria de estado sólido, aunque con una peculiaridad: cada celda puede adoptar más de un estado binario “1” o “0”. Ajustando los niveles de voltaje de la celda, se puede asignar un estado “00”, “01”, “10” o “11” sin más que ser capaces de diferenciar esos cuatro niveles de voltaje en la celda. De este modo se consigue tener más “espacio” disponible en un mismo chip, aunque a costa de tener que diseñar una controladora capaz de codificar y descodificar estos niveles de voltaje. La memoria así diseñada se llama MLC (Multi Level Cell). En la actualidad, empiezan a comercializarse discos con sistemas TLC (Triple Level Cell) con precios más económicos y más capacidad, aunque este tipo de memoria, al usar más niveles de voltaje para cada celda, implica introducir efectos colaterales como un menor número de ciclos de escritura/lectura, así como mayores tiempos de acceso a cada celda.

Kingston HyperX 3K SSD Memoria Toshiba

La memoria del Kingston HyperX 3K SSD es MLC de Toshiba

 Kingston HyperX SSD 3K 120GB

El disco Kingston HyperX SSD 3K que hemos analizado tiene 120 GB de capacidad en un formato de 2,5” directamente instalable en cualquier equipo SATA3 o SATA 2. A efectos de uso, no requiere ninguna atención especial en la parte de la BIOS, aunque en el sistema operativo es conveniente no realizar tareas de desfragmentación, por ejemplo, que hacen que se consuman muchos ciclos de lectura y escritura sin necesidad real, al no importar que los datos estén “próximos” entre sí como sucedía en los magnéticos.

Kingston HyperX 3k SSD 120GB

En la tabla de especificaciones están resumidas sus características principales:

 Kingston SH103S3120G Especificaciones
Velocidad de escritura (máxima sostenida) 555 MB/s
Velocidad de lectura  (máxima sostenida) 510 MB/s
Interfaz SATA 3
Controlador SandForce SF 2281VB2 de segunda generación
Memoria MLC NAND Toshiba
Consumo máximo 2,11 W
Garantía 3 años
Formato 2,5’’
Capacidades de la gama 90 GB, 120 GB, 240 GB, 480 GB

Es un disco ligero y robusto, que viene acompañado de accesorios como una caja externa para convertir un disco de 2,5” en uno externo USB 3.0, cable SATA, un destornillador, software para clonar discos, o adaptadores de 2,5” a 3,5” para la caja del ordenador si fuera conveniente instalarlo en una bahía de 3,5”. La familia HyperX de Kingston está orientada a entusiastas, y este tipo de usuarios no es ajena a este tipo de detalles y los demanda en productos diseñados para audiencias exigentes.

HyperX_3K_SSD

La controladora elegida para esta unidad es una SandForce SF-2281VB2 de segunda generación. Esta controladora se caracteriza por realizar una compresión de los datos en tiempo real, de modo que las tasas de escritura se ven muy mejoradas si los datos son susceptibles de ser comprimidos. La memoria es Toshiba MLC, y la unidad está fabricada en las factorías de Taiwan de Kingston.

Kingston HyperX 3K SSD Controladora

Controladora SF-2281 de segunda generación en el Kingston HyperX 3K SSD

El comportamiento del disco responde a lo esperado, y supone una mejora sustancial frente a los discos magnéticos. Los benchmarks hablan por sí mismos. Concretamente CrystalDiskMark, tanto con datos aleatorios (con bajo grado de compresión) y datos iguales (todo unos o todo ceros) muy fácilmente compresibles.

El rendimiento se beneficia de la compresión especialmente en la escritura secuencial. Para datos aleatorios, los resultados son similares. Pero en cualquier caso, son los esperados para un disco de estas características y precios.

Kingston HyperX 3k SSD 120GB

Benchmarks del Kingston HyperX 3k SSD 120GB

A modo de comparación, mostraremos los resultados en esta misma prueba con un disco magnético Seagate de 1 TB:

Benchmark disco duro Seagate magnético

Benchmark disco duro Seagate magnético

Como se puede ver en los resultados, las tasas de transferencia son mucho menores, especialmente en las de datos “pequeños” (4K) donde las transferencias simultaneas se ralentizan enormemente.

En el momento de arrancar o apagar el equipo, por ejemplo. O de abrir una aplicación, las transferencias que se usan en el sistema son de este tipo, y son momentos en los que la diferencia entre tener un disco SSD para el sistema o tenerlo magnético es abismal.

También se obtiene a cambio una mayor robustez del disco frente a caídas o golpes, o incluso movimiento. No hace ruido y se calienta solo moderadamente. La única desventaja importante radica en su vida útil finita. Las celdas de memoria se degradan con cada ciclo de escritura, con unos 3.00o ciclos por celda. La controladora se encarga de repartir estos ciclos de modo que no se dañen celdas a los pocos meses, y de hecho la garantía ofrecida por Kingston es de 3 años.

Para discos empresariales, en centros de datos y servidores, se usan discos SSD con memoria SLC (Single Level Cell) capaz de soportar hasta 100.000 ciclos, aunque con precios por Gigabyte sustancialmente mayores.

Otro efecto colateral negativo es la bajada de rendimiento si se llena de un modo cercano a su capacidad máxima. En los procesos de borrado, el disco necesita aplicar algoritmos de reubicación de los datos y si está muy lleno puede haber ocasiones en las que tenga que emplear varias iteraciones para borrado que implique muchas celdas de memoria.

Conclusiones

Este disco es perfecto para aumentar el rendimiento de cualquier equipo de un modo económico e inteligente. Es recomendable elegir una capacidad mayor que 120 GB, salvo que se haga un uso contenido del espacio disponible. Recuerda que es conveniente que el espacio libre no baje de un 15% (una cifra estimada en cualquier caso) del total. El modelo de 240 GB puede ser la solución salomónica para un uso estándar del ordenador de sobremesa o portátil (si te decides a cambiar tú mismo el disco, previa comprobación de que es compatible con tu equipo y es fácil acceder a la unidad).

 

Manuel Arenas